Pensamientos y Reflexiones

El Refugio de Mapachito: Más allá del ADN

“¿Qué onda, banda? Aquí Mapachito soltando una verdad de esas que queman, pero que liberan.

Por mucho tiempo, yo viví tratando de encajar en un molde que no era el mío. En mi casa, mi ‘familia de sangre’ esperaba que yo fuera un mapache de oficina, callado y siguiendo las reglas de un juego que yo no quería jugar. El ambiente en la madriguera era pesado; cada palabra se sentía como una crítica y cada silencio como un muro. Me sentía solo en una habitación llena de gente con mi mismo apellido.

Una noche, cuando sentí que ya no podía más, me perdí en la parte vieja de la ciudad. Estaba sentado en un callejón, sintiéndome como un juguete roto, cuando aparecieron unos locos que apenas conocía de un taller de arte. No compartíamos sangre, ni historia, ni apellidos. Pero esa noche, mientras compartíamos un paquete de galletas barato bajo la luz de un poste, algo cambió.

Ellos vieron mis rayas despeinadas y mi mirada triste, y en lugar de decirme que ‘aguantara porque es familia’, me dijeron: ‘Hey, aquí puedes ser tú mismo. Nosotros te cuidamos’.”


La Neta sobre la “Manada Elegida”

A veces nos meten el chip de que la familia es lo primero, pase lo que pase. Pero la realidad es que la familia no se trata de quién estuvo al principio, sino de quién se queda a tu lado cuando todo se cae a pedazos.

  • El ADN es un código, no un destino: No estás obligado a mantener vínculos que te drenan la energía o que te hacen sentir menos solo por el hecho de ‘ser parientes’.
  • La familia se construye: La verdadera familia es esa gente que te encuentras en el camino. Son esos amigos que se vuelven tus hermanos porque te escuchan sin juzgarte, te apoyan en tus locuras y te quieren con todos tus bugs y errores.
  • Tú tienes el control: Tú decides quién se gana el título de ‘familia’. A veces, una persona que conociste hace un año te conoce y te estima más que alguien que te vio nacer. Y eso está bien. No es traición, es sobrevivencia emocional.

“La familia más importante es la que tú eliges cuando decides dejar de fingir. Busca a tu gente, a esos que te hacen sentir que el mundo no es un lugar tan frío. Porque al final, hogar no es donde naces, sino donde te dejan ser libre.”

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *